- Celia Serna
- Negocios
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El hábito de 5 minutos que devuelve tranquilidad a los agentes de seguros
Ser agente de seguros implica vivir entre pendientes: pagos, vencimientos, renovaciones, confirmaciones con clientes y seguimiento constante.
Ser agente de seguros implica vivir entre pendientes: pagos, vencimientos, renovaciones, confirmaciones con clientes y seguimiento constante.
Muchos agentes de seguros temen automatizar porque piensan: Van a sentir que ya no estoy. Pero lo que el cliente realmente percibe no es frialdad, percibe constancia.
Cuando algo no está funcionando, lo normal es empujar más:
más horas, más mensajes y más pendientes.
El problema es que el esfuerzo no reemplaza un método.
El artículo fue escrito por Denise Allard y publicado originalmente en su espacio digital. Con su autorización, compartimos un fragmento que nos invita a cuestionar algo incómodo pero real: la vida no se nos acaba un día, se nos va acabando cada vez que postergamos lo que sabemos que importa.
Vender bien no siempre significa operar bien.
Hay agentes con pólizas, comisiones y clientes… pero con un día a día lleno de fricción y estrés
Si te identificas con varias de estas señales, no es falta de ventas: es falta de orden operativo.
“Paty”, agente con buen ritmo de ventas, trabajaba así: