El músico James Taylor dijo una frase que aplica perfectamente al mundo de los seguros:
“El tiempo le costará dinero, pero con dinero no comprará su tiempo.”
El músico James Taylor dijo una frase que aplica perfectamente al mundo de los seguros:
“El tiempo le costará dinero, pero con dinero no comprará su tiempo.”
Josh Kaufman retoma una idea muy poderosa de W. Clement Stone, uno de los grandes vendedores de seguros:
las ventas dependen más de la actitud del vendedor que de la actitud del cliente.
Uno de los grandes problemas que señala Bob Proctor en su libro El Arte de Vivir es el siguiente:
muchas personas quieren avanzar, pero ni siquiera saben con claridad dónde están paradas.
Muchos agentes empiezan su día apagando incendios: mensajes acumulados, renovaciones urgentes, clientes esperando. El caos se vuelve rutina… hasta que se implementa un CRM especializado.
Muchos agentes de seguros quieren vender más, tener más tiempo y vivir con menos estrés. Pero entre llamadas, renovaciones, WhatsApps y pendientes, el día se va… y al final todo sigue igual.
En el mundo del agente de seguros, la experiencia no es suficiente. Todos los días se pierden clientes por falta de seguimiento y desorganización. El problema no es la atención: es la falta de un sistema que lo respalde.